JUGANDO A SER GRANDES...

Cuando se tiene 7,8,9 años es normal jugar al: Doctor, al Empresario exitoso, a ser un famososo Actor de T.V. o al cotidiano Papá y Mamá. Es normal y casi monótono el que nos proyectemos en seres mayores. Hasta aquí no hay problemas... el problema nace cuando las proyecciones pasan la barrera de la imaginación, y se comienza a jugar a ser grandes, pero jugando de verdad. En Chile Más de 196 mil niños y adolescentes viven atrapados en este juego. De ellos, 107 mil lo hace en condiciones inaceptables, no cumplen la edad mínima de admisión legal al empleo de 15 años, no asisten a la escuela, trabajan en la calle, de noche o por más tiempo que la jornada legalmente establecida para todos los trabajadores.
¿Qué es el trabajo infantil?: Según el "Plan de Prevención y Erradicación Progresiva del Trabajo Infantil y Adolescente en Chile, 2001", podemos entender por trabajo infantil aquel realizado por todo niño o niña menor de 15 años y que es siempre ilegal. El trabajo que realizan personas entre 15 y 18 años, se conoce como: trabajo adolescente, y es legal en la medida en que se cumplan los requisitos contemplados en el Código del Trabajo, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y demás compromisos internacionales. Las peores formas de trabajo son siempre ilegales, sea que las realicen niños, niñas o adolescentes.
Legalmente, ningún menor de 15 años debe trabajar. Los mayores de 15 y menores de 18 años sólo pueden tener un empleo liviano, diurno y autorizado por sus padres y sin dejar sus estudios.
En Chile, según estudios recientes, 196 mil 104 niños y adolescentes de 5 a 17 años, trabaja al menos una hora a la semana.
Las causas para iniciarse en el trabajo infantil, son variadas, he incluyen: pobreza, violencia intrafamiliar, patrones culturales, permisividad social, falta de oportunidades, falta de cobertura, de calidad y cumplimiento de la obligatoriedad de la educación, entre otras.
Chile, como todo país que corre en vías del desarrollo lucha por erradicar esta situación, en realidad, más bien, parece ser una seudo-lucha, o una lucha que se inicia, siempre, con tintes derrotistas. Entre viajes, recepciones, lugares comunes, y asombro por otras costumbres, nuestro país ha tomado cartas con respecto al trabajo infantil, es así como participamos de una serie de convenios internacionales y leyes propias que protegen a los niños y adolescentes y nos comprometen a erradicar el trabajo infantil y sus peores formas.
En este sentido, Chile ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que expresamente establece que debe protegerse a los niños, niñas y adolescentes contra la explotación económica y social.
También formamos parte de la convención internacional de los derechos del niño, la cual, en su articulo 32 Nª1 dice: Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.
La discusión no se centra en si nuestro país ha hecho algo para erradicar el trabajo infantil, los acuerdos están, la firma en el papel es un hecho hace ya bastante tiempo, la discusión que cada en el aire es otra: si Chile esta de acuerdo en erradicar el trabajo infantil, si como hombres, mujeres, como sociedad estamos de acuerdo en que no es bueno que los niños trabajen ¿Qué nos falta para erradicar esta vergüenza nacional? porque acá no sólo se pone en juego la salud y vidas de niños -lo más importante- también entramos a jugar con sus sueños, con su educación y la educación de todo un país.
Y todos querían ser profesionales… En un informe elaborado por el sitio http://www.trabajoinfantil.cl un 71,6% de los niños y adolescentes encuestados declara: les gustaría ser profesionales universitarios.
Legalmente, ningún menor de 15 años debe trabajar. Los mayores de 15 y menores de 18 años sólo pueden tener un empleo liviano, diurno y autorizado por sus padres y sin dejar sus estudios.
En Chile, según estudios recientes, 196 mil 104 niños y adolescentes de 5 a 17 años, trabaja al menos una hora a la semana.
Las causas para iniciarse en el trabajo infantil, son variadas, he incluyen: pobreza, violencia intrafamiliar, patrones culturales, permisividad social, falta de oportunidades, falta de cobertura, de calidad y cumplimiento de la obligatoriedad de la educación, entre otras.
Chile, como todo país que corre en vías del desarrollo lucha por erradicar esta situación, en realidad, más bien, parece ser una seudo-lucha, o una lucha que se inicia, siempre, con tintes derrotistas. Entre viajes, recepciones, lugares comunes, y asombro por otras costumbres, nuestro país ha tomado cartas con respecto al trabajo infantil, es así como participamos de una serie de convenios internacionales y leyes propias que protegen a los niños y adolescentes y nos comprometen a erradicar el trabajo infantil y sus peores formas.
En este sentido, Chile ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que expresamente establece que debe protegerse a los niños, niñas y adolescentes contra la explotación económica y social.
También formamos parte de la convención internacional de los derechos del niño, la cual, en su articulo 32 Nª1 dice: Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.
La discusión no se centra en si nuestro país ha hecho algo para erradicar el trabajo infantil, los acuerdos están, la firma en el papel es un hecho hace ya bastante tiempo, la discusión que cada en el aire es otra: si Chile esta de acuerdo en erradicar el trabajo infantil, si como hombres, mujeres, como sociedad estamos de acuerdo en que no es bueno que los niños trabajen ¿Qué nos falta para erradicar esta vergüenza nacional? porque acá no sólo se pone en juego la salud y vidas de niños -lo más importante- también entramos a jugar con sus sueños, con su educación y la educación de todo un país.
Y todos querían ser profesionales… En un informe elaborado por el sitio http://www.trabajoinfantil.cl un 71,6% de los niños y adolescentes encuestados declara: les gustaría ser profesionales universitarios.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home